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jueves, 22 de noviembre de 2018

Si hay Dios...


Podrás llevarte aquellos que me importan, 
despojarme de mis ropas, desviarme de la luz, 
podrás llenar de oscuridad mis sueños, 
podrás porque eres tú.

Hoy, haciendo una pequeña labor que tenía que hacer, escuchaba esta canción. Una canción que bastantes años ya. De un disco muy especial para muchos y también para mí. Letras que en ciertos momentos de la vida se ajustan a las circunstancias. Dice aquellas cosas que en estos días he sentido:

Podría haber llorado un mar de lágrimas
saladas, arrojarme a los abismos 
y partirme el dos el alma, desatar la tempestad 
y el huracán de mi garganta
y confesar desesperado que no puedo con mi rabia
aunque mi actitud no soy tan evidente
que el dolor cuando es por dentro es más fuerte
no se alivia, con decírselo a la gente.

Por eso, cuando pasan los días son distintos los sentimientos. Un fuerte choque, una zancadilla en las ilusiones para pasar a la aceptación. Y dentro de esos pasajes que nos hace pasar la vida de vez en cuando, llegan los mensajes de las personas que te quieren y te llenan el corazón. No puedo resistirme emocionarme al leerlos y ahí es dónde está Dios. Por eso, y aunque seguro que pocos vais a leer esto, gracias de corazón.


martes, 3 de julio de 2018

Hay más en dar que en recibir

Parar. Escribir. Reflexionar. Mirar hacía atrás, pero simplemente un momento para coger impulso y para ver las experiencias que he recopilado este curso. Nunca pensé que llegaría. No tengo que pedirle más que salud para mi alrededor y sólo darle las gracias. Gracias por tanto, por lo vivido y por lo que me queda por vivir. 

Algunos ya sabéis que carezco del don de la escritura, lo sé. Se me da mal y qué le voy a hacer. De hecho, os preguntaréis, ¿por qué escribe si se le da mal? Ya, bueno, pues porque exteriorizar lo que uno siente es contagiar de alegría al resto del mundo. Un universo lleno de incertidumbre donde el día a día es complicado, donde ver o leer las noticias nos hace sentirnos indefensos ante lo que ocurre. Pero en esa vorágine de noticias estamos nosotros con nuestras circunstancias. A veces buenas, otras "reguleras" y en ocasiones, no tan buenas. Y es ahí, cuando aún queda alegría en las sonrisas, en la amistad, en el amor, donde debemos centrarnos y pensar que podemos ser uno mismo gracias a la libertad que nos ha sido concedida. Sin perderla y con ganas de contarla, aquí estoy.

Cuando tu vida gira entorno a un curso escolar, junio es como diciembre, así como septiembre, enero si lo asimilamos a un año. Es por ello, que es en junio donde visualizamos los meses anteriores, cómo han ido estos meses, qué he hecho, desarrollado y sobre todo, dónde puedo crecer como persona y como profesional. Los que me conocen saben que no sé estar sin hacer nada, siempre con una idea en la cabeza y muchas veces pienso que agobio al que tengo al lado mía. Pero soy así. Lo siento. Ni mucho menos quiero agobiar a nadie. Si la idea ayuda al resto, más cabezota me pongo con ella. Porque me encanta. Dice Mary Ward que "hay más en dar que en recibir" y tanto si lleva razón. 

No pensé en hacer arquitectura por acabar dando clases en un colegio, no la comencé pensando que llegaría a ser doctora. Ni tampoco que aprendería tanto de las TIC. Y aquí estoy, haciendo balance de un curso que comenzó con la lectura de la tesis en septiembre. Siendo Cum Laude  (¡guau! y parece que fue ayer cuando realmente han pasado ya varios meses). Después de tantos años con ella y que conste que no la echo nada de menos. Pero ese no es sólo el caso por el que escribo. 

Noviembre, diciembre, nuevas experiencias, nuevos alumnos, asignaturas y retos. Aprendizaje y servicio, aplicaciones y compañeros que pasan a ser amigos. Muchas horas de trabajo y superación intentando dar lo mejor de mí para que aprendan. Ellos y yo. Porque aquel que piensa que no aprendemos de los demás, está MUY equivocado. Cada día, una nueva aventura y búsqueda de cómo afrontar una decisión. También de las circunstancias no tan buenas se aprende, valoras lo que tienes.

Un curso en el que mi compañero de viaje, con el que comparto mi día a día, siempre ha estado ahí. Aquí o desde algo más de allí. Con todo esto quiero decirte que, aunque hay veces que me equivoco y me agobio, sobre todo me agobio con tonterías cuando hay otras más importante, quiero que la felicidad que pueda darte sea de verdad. Así que recojo toda la que tengo y me la guardo para ti. Porque ahora, después de un curso tan bueno, me quedan dos meses por delante para estar juntos. Para coger fuerzas y enfrentarnos a a mucho más.



sábado, 15 de julio de 2017

De 2 en 2 y por la izquierda (dedicado a mis compañeros del Camino de Santiago)

Chicos, de 2 en 2 y por la izquierda!" dijo un monitor tropecientas veces en el Camino de Santiago de los Colegios de la BVM-Irlandesas de España en julio del 2017. Pero siempre había algunos que iban de 5 en 5 y por la derecha.

"¡Buenos días, otro glorioso día en el cuerpo de marines!" dijo Alfredo cada mañana para poner en marcha a nuestros jóvenes peregrinos.



Y es que amigos, hemos sido como discos rayados cada día. Acompañados de días de niebla, noches de frío, desayunos de paté y nutella en pan bimbo, ropas que casi andan solas, sesiones para explotar ampollas, de duchas de agua fría o con chorros de agua dirigidos a cualquier parte menos a tu cuerpo e incluso, días sin ducharte (te permito que elijas la mejor opción), entre otras muchas cosas. 



Pero ha merecido la pena. Ha merecido muchísimo la pena. Queridos compañeros, mejor, amigos del Camino, estos días junto a vosotros son inexplicables. Sería capaz de describir cada día todas y cada una de las acciones que hemos realizado juntos, pero no sabría expresar los sentimientos. Quizás la mejor manera es recordar cada momento junto a vosotros a través de las imágenes. 

Del frío de la mañana o la noche al calor de los sentimientos que nos trasladaban cada día nuestros chicos.


De las riñas a las risas. E incluso, las risas a escondidas. 

 




De las rutinas del día a día a las dinámicas participativas y a las reflexiones de la noche.




De las órdenes en el camino a las canciones y amigos que nos acompañaban. 



De las noches y siestas en el suelo a los cálidos abrazos.



De las duchas frías a los momentos de piscina junto a ellos. 

Por todo ello, podrán pasar años y caminos, pero para mí y muchos de vosotros, siempre será el primero. Los grandes expertos del camino (Alfredo, Bea y Miguel Ángel) dicen que este sentimiento no se olvida. Así me he dispuesto a inmortalizar estos días de la mejor manera que puedo expresarlo. Quedémonos con las emociones, sigamos siempre juntos la flecha que Dios nos ha puesto en nuestro camino para que estos sentimientos perduren y se hagan más fuertes. Gracias por formar parte de esta aventura, gracias por dejarme vivirla junto a vosotros, gracias por enseñarme tanto, por mostrarme el camino, por ser como sois. Os llevaré siempre en el corazón.





¡Eskerrik asco amigos! Ya me sale, Igone. 

sábado, 3 de diciembre de 2016

Días de lluvia

Dejar que la música acompañe de fondo como un leve susurro mientras las gotas golpean las ventanas. Dejar que las letras fluyan sin medida. Liberarlas de los tecnicismos y frases objetivas. Sentir que puedes o que debes, complicada percepción. Eso es lo que tienen los días de lluvia.

Inmersa en este mundo de tan sólo cuadro paredes y un ordenador, los días de lluvia parecen la salvación y la inspiración para la concentración. Parece que no llega, que no se acaba pero los días pasan y el cansancio es mayor. Las cadenas del mundo doctoral lo superaré y me enorgulleceré de estos días. 

Si algún día no entendéis mi actitud, esta es la respuesta: TESIS DOCTORAL.


domingo, 8 de mayo de 2016

Se va un cachito de mi corazón


En el mes de abril del año 2015 llegó como una motita de pelo, pequeñito, no sabía cómo cuidarte. Nunca había tenido un perrito. Eras un sueño cumplido. Mi ilusión desde pequeña. ¡Tenía un perro!

Un perro precioso y era para estar conmigo. Tenía la responsabilidad de hacer que fuera feliz.  

Creció más de lo que pensábamos, le gustaban mis calcetines. Nunca me dejaba ponerme los zapatos porque quería morderlos. Pero sobre todo aprendió que le gustaba aun más, el plástico duro. Por sus dientes han pasado 3 gafas de Juan, multitud de perchas que nos encontrábamos mordisqueadas, pero nunca nunca quiso comerse nada más. Bueno, sí, los tobillos de aquellas personas a las que quería. Supongo que como muestra de enfado cuando le reñíamos. 

Nos acostumbramos el uno al otro. Cada mañana salíamos a pasear, cada mediodía y los paseitos nocturnos. Ha vivido en Sevilla, Carrión y El Puerto. De hecho, Roberto lo tenía como mejor amigo. Nunca olvidaré los juegos entre ellos. Pobre Budi el día que Roberto te conoció y te cogió de la cola y del cuello para alzarte. Desde entonces, meses de juegos y llamadas preguntando por "udi udi". Qué mala tita Ana que se lo ha llevado a Sevilla.

Pero sobre todo, en estos últimos meses, cada semana que me sentía sola, estabas ahí. Siempre a mi lado. Buscando mi cariño y yo el tuyo. 

A partir de ahora, cuando sean las 7.30 de la mañana no podré sacarte, ni estarás detrás de la puerta cuando llegue a casa. No te tendré a mis pies cuando vaya a la cocina, ni cuando ande por casa junto a mí. Cuando sean las 19:30 no me pedirás cenar y salir a la calle porque ya estás jugando y corriendo en el cielo. 

Me quedo con la pena de no haber sabido dejarte que estuvieses suelto, pero aun así en algún momento se me ha escapado que comieras algo que ha hecho que te fueras.

Se ha ido un cachito de mi corazón distinto al apartado de querer a las personas. Un amor incondicional que el que no tiene un animalito no lo entiende. No es un simple animal, es tu amigo.

Todo el amor que tenía para darte se ha quedado sin dueño. Siempre te llevaré conmigo, mi ilusión, mi perrito. Mi Budi. Adios.





miércoles, 7 de octubre de 2015

De regreso a casa

Hoy, día 7 de Octubre de 2015 nos han dado la noticia de tu regreso a casa. 

Nosotros, tus siervos, ansiosos por verte dejamos aflorar nuestros sentimientos. ¡Ya vuelve! Suena:  "Por fin, ya viene", "Cuánto te he echado de menos". Comentarios a cada cual más bello, que emocionan y dan un pellizquito en el corazón.

Y es que no sabes el vacío que supone para nosotros no tenerte cerca. Todo un mes de septiembre sin ti. Mirar al altar y no verte imponente desde arriba. Faltaba tu mirada, tu compañía.

Extraño no verte con nosotros, extraño no poder ir a contarte o susurrarte un simple gracias. Palabras que nos hemos guardado. Secretos y charlas esperando ser escuchadas.

Algunas personas no entenderán este sentimiento. Ni a mí me importa. Ni creo que al resto que te siguen tampoco. 

Pero, desde hoy podremos tenerte. Prepárate para tus fieles que irán cada mañana y tarde a contarte, a conversar contigo, a sentarse junto a ti.

Mi Cristo de la Sed.



sábado, 3 de octubre de 2015

Polifacética

Esta mañana hemos puesto en marcha en la Hermandad, un grupo infantil. La verdad es que no se de donde saco el tiempo. De hecho, hay veces que me planteo dejarlo todo y dedicarme a mis cosas personales. Pero es que si no pongo en marcha esas pequeñas ideas que se me pasan por la cabeza... ¿Qué sería de mí?


Me encanta que la gente que está a mi alrededor disfrute con esas pequeñas ideas. Creo que es fundamental que todo el mundo disfrute de los espacios que disponemos. Si es con la Hermandad, mucho mejor.

Es una oportunidad poder ser miembro de Junta de Gobierno. En ella, dejo volar la imaginación y no le pongo riendas a las ideas que me surgen. Hace 4 años fue todo un reto poner en marcha el Belén de Navidad teatralizado y ahora es toda una realidad. Las personas lo buscan cada diciembre. Aunque llueva, truene, la gente que viene disfruta. No es cuestión de ese día. Son todos los previos. Es por ello, que este año y ahora que llevo la Juventud de la Hermandad, me propuse poner en marcha una Juventud que funcione. Una Juventud que sea capaz de llevar las riendas de una Hermandad en un futuro. Aprendan de ella, tengan un peso importante. Ayuden en sus labores y sobre todo, cuando sean mayores puedan decir: y lo que yo disfrutaba en mi Hermandad... Esa es la Hermandad que quiero.

Por todo ello y ahora que la Juventud empieza a tomar fuerza en la Hermandad, era un nuevo reto montar un Grupo Infantil. Un lugar donde los pequeños se lo pasen bien, conozcan a Cristo y puedan disfrutar de su Hermandad. Que tenga un lugar para ellos.




Y por eso, seguiré dejando volar mi imaginación para que pueda dar lugar a más ideas que ayuden a los demás. ¿Qué será lo próximo?

Gracias a mis grandes compañeras que hoy me han ayudado: Nina, Silvia y por supuesto, Ángela, quien poco a poco irá tomando las riendas de esta ilusión.

lunes, 25 de mayo de 2015

Como quien acaricia un piano



Por si no lo sabían, pasé 6 años de mi vida disfrutando del aprendizaje de la Música en el Conservatorio. Primero en el Rafael Taboada en el Puerto de Santa María donde hice el Grado Elemental y luego, en el Conservatorio Manuel de Falla en Cádiz, el primer ciclo de Grado Medio. 

Quizás, si las circunstancias hubieran sido distintas, a día de hoy sonarían notas de un piano en mi casa. Simplemente, quizás.

Quizás, si no hubiera escogido la guitarra, a lo mejor hoy sabría acariciar las teclas de un piano para sonar las melodías más bellas que nos ofrece este maravilloso instrumento. No significa que no me guste la guitarra, ni que no disfrutara tocándola. Simplemente, que quizás mi camino era otro.

Música, dícese de aquel sentimiento que nace del alma y que forma parte de tu vida.

Ahora escucho Debussy o cualquier otro compositor y es mi mente la que deja volar esa ilusión o ese anhelo de querer aprender a tocar. Acariciar las teclas de un piano. Quizás algún día lo conseguiré. Cuándo, no lo se. Pero algún día, quizás, así será.


sábado, 25 de abril de 2015

La ilusión de 4 años

Hoy os quiero hablar sobre 4 años, pero no 4 años cualesquiera (¿se dice así?). De hecho, los años nunca son cualquier cosa. No son un ciclo con un principio y un final. Son una continuación de unos hechos entrelazados que tienen su razón de ser. Te hacen crecer como persona, madurar y encontrar caminos nuevos o incluso, despedir a otros que se alejan. Los dejaste atrás porque no eran para tí  o porque simplemente, cambias.

Pero no es la añoranza la que alimenta mis ganas de escribir. Al contrario, es mi inquietud la que mueve la ilusión y los sentimientos para dar las gracias. Gracias a personas que durante 4 años me han enseñado y ayudado a crecer. En este año en el que cambio de década, también cambian algunos detalles más. 

No imaginas lo que es ver desde fuera este sentimiento que desde niña me ha acompañado. Como un niño detrás de un balcón o cuando ves las vivencias desde otra perspectiva.


Hasta que un día te dice: Coge tu Cruz y sígueme.
Y es ahora, cuando se fraguan nuevas etapas, cuando no quiero dejarme a gente atrás, a amigos que aunque no se embarquen en esta nueva etapa, siempre estarán aquí. Lo sé. Porque habéis sido mis ejemplos a seguir, donde he aprendido a vivir en Hermandad, donde habéis aceptado mis pequeñas locuras que surgían a modo de ideas y que siempre habéis apoyado.


 
 
 

Por eso, que suene "Como tu ninguna" de David Hurtado para mi amigo Miguel Villalba por cada una de las sonrisas que me has brindado, la amabilidad que siempre me has demostrado y porque Como tu ninguno.

Que suene, "Consuelo de María" de nuestro gran Director de Mairena del Alcor, Francisco Javier Alonso para Iván Maestre por ser un compañero estupendo y noble.

Por las veces que la has mirado y has dicho, gracias a "El Consuelo de tus ojos". Para mi amigo Juan Carlos, la gran marcha de Francisco Pastor Bueno, porque aun recuerdo de las primeras veces que te conocí cuando me enseñaste a ver cómo ríe y llora la Virgen. Ella ha sido tu consuelo y tu alegría. Va por tí.

Para la persona que creyó en mí, que ha tenido el coraje de hacer crecer durante 8 años a esta gran familia, a tí, Javier, "Consolación" de Don Pedro Morales. Un ritmo alegre, una melodía definida que asemejo a ese camino que durante 8 años has sabido cual era su destino perfectamente y porque sé que las cosas buenas y bien hechas, perduran en el tiempo. Es por eso, que Consolación de Don  Pedro va por tí.

"Cristo de la Sed" de Gámez Laserna para la persona que ha dirigido los sentimientos de cada Miércoles Santo. A ese sentimiento de las 12 y cuarto de la mañana, particularmente, cuando suena esta gran marcha y el corazón se acelera porque el Santísimo Cristo de la Sed ya está en la calle. Gracias Dani por el esfuerzo.

Y por último, suena "Amarguras" de Font de Anta que ya sabes que va para tí, Juan José. Porque allá donde suene es magistral y única, porque por mucho que suene sigue embelesando. Por todo lo que he aprendido y quiero seguir aprendiendo de tí.

Gracias amigos, gracias por estar ahí. Gracias por estos 4 años en mi vida. Aun nos queda mucho por hacer, por crecer y por eso, esto NO ACABA AQUÍ.

jueves, 26 de marzo de 2015

De levante a poniente

Pues sí, algo han cambiado las circunstancias a mi alrededor. Algunas, otras no. Otras no cambian. Yo no cambio. O quizás, sí. Es posible que haya cambiado. Vivencias que acumulo en mi libro de recetas para el día a día, nuevas vivencias que me hacen recordar que mi espacio ya no es "mi cuarto". Ahora es "nuestra casa". Que no, "mi casa". Porque hay diferencia. 

Nuestra casa: dícese de aquel espacio vital donde todo gira entorno a nosotros. A tí y a mí. Nuestro espacio compartido.

De hecho, he pasado de moverme por la cama a mis anchas, a que si lo hago con mis manos frías, alguien me riñe cuando lo toco. No entiendo por qué. Mi almohada antes no era tan exigente con mis manos frías. He pasado a saber que no puedo meter en la lavadora, camisas con gemelos puestos. A que mi café y mi cama no se hacen solos. A que las decisiones que antes tomaba sola, ahora afectan a otra persona. A intentar trasladar de "mi casa" a "nuestra casa", experiencias y sentimientos para construir una familia. A que ahora afecta cada día que pasa y no te ha cundido el trabajo. A que la plancha no se hace sola. A que hay que cambiar el filtro del lavavajillas porque sino se atasca. A que se tiende mejor en la azotea. 

 
A que lo mío ahora es nuestro.

Un cuento que ha tenido una introducción y que ahora toma rumbo y a toda vela hacia adelante. Contra viento y marea. Porque como siempre te digo, el mar no todos los días es igual. Dependerá del viento. Haga levante, poniente, norte o sur iremos de la mano. Y si aun no entiendes de los vientos, descuida que aprenderemos. 



 


domingo, 21 de septiembre de 2014

María, Refugio y Consolación

Desde la calma de la tarde, pero con los nervios aun a flor de piel, quiero expresar lo que, para mí, ha sido un día pletórico. Un día que se levantaba difícil, un día de nervios y por qué no, de mucha responsabilidad. Un día donde el tiempo no quería acompañarnos, pero sólo tú, sólo tú Madre querías brindarnos las emociones vividas hoy.

No sé como agradecerte este día tan especial y la única razón que se me ocurre es ésta. Escribirla. 

De hecho, has hecho posible un día de rezo, convivencia, sentimientos y amistad. Ya no hablo de lo guapa o requeteguapa que puedas estar (porque siempre lo estás), hablo de la gente que mueves a tu alrededor la cual nos postramos a tus pies para seguirte, pedirte, rezarte y darte las gracias por todo lo que nos das. 

Cada día es mayor, cada día somos más, cada día la Hermandad avanza y crece, crece y crece hasta llenarse de días como el de hoy a tu vera. 

Por eso, gracias por dejarme seguirte, gracias por los amigos que me has dado a los que admiro, por enseñarme a querer ayudar a los demás, por darme un futuro junto a la persona en la que en semanas compartiré mi vida en matrimonio, gracias por darme personas que son ejemplos a los que seguir, por acoger a mi familia (ya que has conseguido que por circunstancias de la Hermandad, mi madre pueda sentirse viva y ayude a la Hermandad sabiendo el esfuerzo que le supone), gracias por hacerme crecer a mí como persona, gracias por todo.

Y es por ello, que seguiré brindando mi tiempo para tí, mis ideas y mi forma de ser en las que te daré muchas razones cada día para seguirte. Porque es así, es así mi querida Hermandad como  quiero verte cada día: completa, viva y creciendo cada día más. 

¡Viva la Hermandad de la Sed!